A la Vanguardia en tratamiento de infarto cerebral

9 de mayo de 2016 | 5:14 am , Publicado por: Comunicaciones

 

foto trombolisisEl Hospital Base Valdivia está a la vanguardia en el tratamiento de infarto cerebrales (coágulos en los vasos sanguíneos del cerebro), luego de que se implementara el Procedimiento de Trombolisis Endovemosa para aplicarlo a pacientes que concurren al  Servicio de Urgencia del centro asistencial, no más allá de dos horas de registrado el accidente vascular isquémico.

 

Los resultados que se esperan con la implementación de esta técnica, son evitar o disminuir significativamente las secuelas de quienes sufren un infarto cerebral; que en un número significativo de casos conlleva a la discapacidad y con ello a la pérdida de autonomía de la persona.

 

La aplicación de esta terapia ha sido bastante exitosa en los establecimientos asistenciales que la desarrollan y los mismo se espera para el establecimiento valdiviano,  porque en la mayoría de los casos los  pacientes conservan sus habilidades y por ende  su autonomía, lo que se traduce  en una óptima calidad de vida, además de evitar el alto gasto que implican los tratamientos por secuelas de infarto cerebral para el paciente. Desde esta perspectiva también constituye un ahorro significativo para el Sistema Público de Salud; ya que en la última década se ha visualizado un incremento constante  de esta patología en la población beneficiaria de Fonasa.

 

El Procedimiento de Trombolisis  – donde cabe destacar al hospital como pionero en la zona sur del país en términos de establecimientos públicos, siendo el primero el Hospital Barros Luco Trudeau de Santiago en el año 2009 – consiste en la inyección de un fármaco denominado trombolítico, el que viaja a través de los vasos sanguíneos y disuelve los coágulos (trombos) que generan los accidentes vasculares, cuyo valor aproximado es de un millón de pesos. Esta tratamiento, aprobado por medio de un proyecto por la dirección del Hospital Base y la Dirección del Servicio de Salud Valdivia, está al alcance de quienes concurren a la Urgencia hospitalaria y especialmente para quienes residen en la comunidad de Valdivia, porque para su aplicación se requiere el cumplimiento de algunos criterios de inclusión, siendo uno de los principales que el paciente llegue en un máximo de dos horas al centro asistencial desde que se registró o pesquisaron los primeros síntomas de un infarto cerebral. Esto se debe a que no deben pasar más de tres horas entre que la persona  sufre el accidente vascular isquémico y se le aplica el  procedimiento, pasado este tiempo no es posible realizarlo porque no tendrá ninguna efectividad. La tercera hora se destina a la realización de  exámenes y aplicación del procedimiento.

 

Partiendo de este criterio de tiempo, hay que considerar que el fármaco trombolítico – destinado a deshacer coágulos, –  podría potenciar la posibilidad de un sangramiento en algún punto débil del cuerpo, por ello, otro criterio importante de exclusión son las lesiones internas (ejemplo úlcera duodenal), golpes fuertes o accidentes significativos recientes( TEC), incluso el haber sido sometido a una intervención a escasos días de sufrir el accidente vascular, tampoco se pude la trombolisis en pacientes que  poseen el antecedente de haber padecido un accidente cerbrovascular  reciente.

 

Los exámenes previos a la terapia trombolítica consideran unos 50 aspectos relacionados con factores vinculados a la probabilidad de que el paciente origine algún sangramiento sistémico, disminuyendo de esta forma el máximo posible de riesgos. Así lo informo el Dr. Andrés Roldán, del Subdepartamento de Neurología-Neurocirugía del Hospital Base Valdivia, responsable de la implementación de esta nueva estrategia, y por ende, recalcó la importancia del tiempo, “desde que se produce el accidente vascular hasta que el paciente se somete a la trombolisis, el lapso no debe superar las tres horas. Además, las estadísticas demuestran que la máxima efectividad de la terapia trombolítica se da en pacientes que no exceden los 80 años.”

 

El Dr. Andrés Roldán, explicó que se pudo afrontar este desafío porque el Subdepartamento de Neurología-Neurocirigía cuenta con especialistas de gran experticia y porque al concurrir estos pacientes a la Urgencia Hospitalaria o suscitarse este tipo de accidente vascular en un paciente hospitalizado, la oportunidad de la atención queda garantizada al poseer el  hospital “turno de residencia 24 horas de especialistas, así como escáner y laboratorio para los exámenes las 24 horas del día. El equipo de neurólogos posee la suficiente competencia profesional, porque está actualizado en esta área clínica y hay experticia en neurología vascular”, enfatizó el médico.

 

La jefa del Subdepartamento de Neurología-Neurocirugía, Dra. Myriam Baumgartner acotó  “este es una herramienta eficaz,  probada a nivel mundial y en importantes clínicas privadas de Chile, que se pone a disposición de nuestra comunidad beneficiaria, siendo crucial en el manejo del accidente vascular en su etapa aguda”. Asimismo, enfatiza que es  no es fácil desarrollar este  procedimiento en los hospitales públicos,  por los costos  de su implementación y  la necesaria capacitación al personal. “Fue crucial contar con neurólogos de residencia en el Subdepartamento. Hemos mejorado la oportunidad, acceso y calidad en la atención de nuestros pacientes”, afirmó la facultativa.

 

Sin embargo, por muy avanzado que sea el tratamiento para solucionar accidentes vasculares, de nada serviría  de no mediar la responsabilidad que al propio paciente y a sus cercanos cabe en esta materia, esto es saber detectar oportunamente los síntomas del infarto cerebral y concurrir con rapidez al Servicio de Urgencia del Hospital Base. El Dr. Roldán enfatizó que “es relevante el rol de la comunidad para el éxito de esta iniciativa hospitalaria, necesita estar informada, capacitada en el tema”. Es por ello, que antes de aplicar la terapia el especialista ha realido charlas a dirigentes sociales y comunidad en general, las que aún continúan porque son fundamentales para el éxito de la terapia. “La educación e información son imprescindibles porque necesitamos que las personas sean capaces de reconocer tempranamente los síntomas de un accidente vascular  y, de esta manera, concurrir  con oportunidad – dentro de un máximo de dos horas – al hospital”, señaló el Dr. Roldán.

 

La puesta en marcha de la terapia trombolítica en el Hospital Base, implicó  una etapa de capacitación al personal de salud,  tanto para aquellos que cumplen labores clínicas como para quienes posee funciones administrativas; y además la capacitación comunitaria antes mencionada. Ya se han realizada varias charlas coordinadas a través del Consejo Consultivo Usuario del Hospital Base de Valdivia, que está conformado – en términos de representación comunitaria – por los presidentes de los Consejos de Desarrollo Local de los establecimientos de Atención Primaria de Las Animas, Angachilla, Externo y Jorge Sabat, además del Consejo de Salud de Los Barrios Bajos.

 

Con respecto a este último punto la Dra Myriam Baumgartner, enfatiza que el llegar a tiempo es la clave para obtener los mejores resultados, pero también es importante no perder minutos valiosos en el proceso, “el paciente y sus familiares deben estar informados, saber en que consiste y lo que se espera de este procedimiento”.

 

Finalmente, se enfatiza la necesidad de que las personas concurran con oportunidad al hospital  – no más allá de dos horas – para que sea exitosa la terapia.